Consumo Responsable

Consumo Responsable

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Nuestra forma de consumir tiene un impacto directo en el medio ambiente y en la sociedad, por eso cada vez más personas se unen al consumo responsable.

Ser un consumidor responsable parte de la base de ser conscientes de que tenemos el poder de cambiar el mundo a través de las elecciones de compra que hacemos a diario.

Seguro que eso ya lo has escuchado antes pero, ¿tienes claro cómo hacerlo? Sigue leyendo porque te desvelamos todos los secretos para hacer tus compras responsables y sostenibles.

¿Qué es el consumo responsable?

Comencemos por aclarar el término de consumo responsable. Este concepto nos habla de una forma de consumir productos y servicios, teniendo en cuenta las repercusiones sociales y ambientales que derivan de nuestras compras.

Por eso mismo también se usan sinónimos como consumo sostenible y consumo consciente.

En 1994, en Oslo, tuvo lugar un simposio que nos dejó esta definición de cosnumo sostenible: “El uso de servicios y productos que respondan a las necesidades básicas para llevar una mejor calidad de vida y reducir al mínimo el uso de los recursos naturales y materiales tóxicos, así como las emisiones de residuos y contaminantes sobre el ciclo de vida del producto o servicio a fin de no poner en peligro las necesidades de las generaciones futuras”

Como ves, lo conceptos son similares: consumir de forma respetuosa y ajustando este consumo a nuestras necesidades reales para tener el mínimo impacto ambiental y fomentar la igualdad social.

Dentro de este movimiento hay 3 formas de consumir diferentes, aunque relacionadas entre sí:

  • Consumo ético: el valor principal en el que se apoya es la austeridad, es decir, comprar solo aquello que se necesita y desechar las necesidades impuestas (consumismo). Se promueve la felicidad basada en actividades no relacionadas con la posesión de bienes.
  • Consumo social o solidario: éste trata de contribuir a unas condiciones sociales y laborales dignas. Aquí podemos incluir el comercio justo, que nos permite adquirir productos en los que todos los miembros de la cadena de producción han tenido unas condiciones dignas.
  • Consumo ecológico: está centrado en la protección del medio ambiente y se basa en aplicar la reducción, reutilización y el reciclaje. En muchos casos no se trata solamente de minimizar el impacto ambiental, sino de mejorar la situación actual.

Estas tres formas de consumo no dejan de ser la aplicación directa de los tres pilares del desarrollo sostenible: económico, social y ambiental. Por lo tanto, sostenibilidad y consumo responsable van de la mano.

Cómo ser un consumidor responsable

Tal vez te hayas preguntado cómo comenzar a practicar el consumo responsable. No se trata de algo complicado, hay ciertas acciones que podemos llevar a cabo en nuestro día a día. Se trata de cambiar poco a poco nuestros hábitos de consumo hacia una forma de comprar más consciente:

  • Infórmate del impacto social y ambiental que puede tener el producto que vas a adquirir. Cuanta más información tengas sobre todo el proceso que sufre un producto, mejores decisiones de compra podrás tomar. Puedes fijarte en sellos como el de comercio justo o las ecoetiquetas, o bien buscar información en Internet sobre la marca o empresa que quieres conocer.
  • Busca alternativas que minimicen tu impacto. En este ámbito hay muchas pequeñas cosas que puedes hacer, como por ejemplo: rechaza los productos de usar y tirar, evita los materiales como el plástico o los que no se pueden reciclar, di no a los envases innecesarios, busca productos de proximidad, utiliza banca ética (los servicios que elegimos también son importantes), etc.
  • Asegúrate de la calidad del producto que compras para que sea lo más duradero posible. De esta forma estás evitando comprar de nuevo un sustituto y apuestas por la sostenibilidad.
  • Rechaza todos aquellos productos o servicios que no cumplan con tus valores y reduce el consumo de productos con un gran impacto ambiental y/o social, como puede ser la tecnología.

Si buscas algunas ideas más para sumarte al consumo consciente, este vídeo te da 6 tips para que puedas empezar a aplicarlos ahora mismo:

No te olvides que tus decisiones de compra con como tu voto, tú eliges qué clase de productos y empresas se merecen tu apoyo y cuáles no.

Somos conscientes de que no siempre es sencillo saber si un producto (o servicio) es respetuoso y por lo tanto, si estás haciendo una compra responsable, pero hacerte estas 4 preguntas para descubrir si el producto que compras es sostenible te facilitará mucho la tarea.

El consumo responsable en ropa y moda

Uno de los consumos que se suelen hacer con más frecuencia y por eso es importante que sea una compra responsable es con la moda que adquirimos.

Al ser la 2ª industria más contaminante del mundo es necesario aprender a elegir qué tipo de ropa compramos.

Si quieres ser un consumidor sostenible lo ideal es que tu armario se componga de moda sostenible: es decir, moda creada para durar más y contaminar menos. Con unos materiales pensados para una descomposición orgánica y con marcas que tienen en cuenta el medio ambiente y las personas.

Si te gustaría saber más sobre moda sostenible no dudes en visitar el apartado que tenemos en Nimeria.

Por qué es importante el consumo responsable

El 25 de septiembre de 2015, los países miembros de las Naciones Unidas formularon un conjunto de objetivos de cara al desarrollo sostenible, para terminar con la pobreza, proteger el planeta y garantizar la prosperidad en los próximos 15 años.

El consumo y la producción responsable es el objetivo número 12. Éste se basa en la filosofía de “hacer más y mejor con menos”.

¿Qué quiere decir esto? Se trata de aumentar el bienestar reduciendo el uso de recursos, la degradación y la contaminación. Y esto implica que tomen acción todas las partes de la sociedad: el consumidor, las empresas, los gobiernos, las organizaciones…

Las empresas y los consumidores son los dos pilares básicos para un sistema de consumo responsable

El consumo responsable ha pasado de ser un tema poco tratado a convertirse en un gran desafío, ya que vivimos en un planeta con recursos finitos que estamos agotando y además, la desigualdad social aumenta cada vez más. Para paliar estos problemas no hay duda de que el consumo responsable es la respuesta.

Ventajas y beneficios del consumo responsable

A estas alturas seguro que tienes muy claro que el consumo consciente tiene una serie de beneficios, tanto a nivel personal como global. A continuación te hablamos de algunas de esas ventajas:

  • Ahorro de dinero: tal y como lo lees, consumir de una forma más consciente hará que ahorres mucho dinero, tanto por evitar compras inútiles, como por comprar productos de calidad y duraderos.
  • Ahorro de tiempo: al igual que en el caso anterior, al comprar menos cosas y optar productos que perduran, estarás ahorrándote tiempo de compras y de desplazamientos que podrás invertir en lo que de verdad te importa.
  • Medio ambiente más saludable: una de las ventajas principales a nivel global del consumo sostenible, es que nuestro impacto ambiental es mucho menor, por lo que disfrutarás de un medio ambiente más sano, una mayor biodiversidad y menos contaminación.
  • Mejora social: como vimos antes, la dimensión social siempre es un factor a tener en cuenta, por lo que siendo un consumidor responsable estás contribuyendo a que otras personas tengan unas condiciones de vida y laborales dignas.
  • Incremento de la felicidad: aunque te suene un tanto utópico, haciendo compras conscientes, estarás mejorando tu calidad de vida y tu felicidad. Al contrario del consumismo, que se basa en la insatisfacción para que sigamos comprando, el consumo responsable satisface nuestras necesidades reales y desecha la insatisfacción que genera el deseo de comprar.

Después de ver las ventajas y beneficios del consumo responsable, quizás quieras ser partícipe e incluso ir un poco más allá. En Nimeria apostamos por la moda positiva como medio para hacer de nuestro consumo más sostenible.